lunes, octubre 10, 2011

Enrique V

Un clásico -aunque las dos versiones cinematográficas del monólogo se me antojan poco afortunadas- para su solaz:



Texto

SCENE III. The English camp.

(...)
Enter the KING

WESTMORELAND
O that we now had here
But one ten thousand of those men in England
That do no work to-day!

REY ENRIQUE V
What's he that wishes so?
My cousin Westmoreland? No, my fair cousin:
If we are mark'd to die, we are enow
To do our country loss; and if to live,
The fewer men, the greater share of honour.
God's will! I pray thee, wish not one man more.
By Jove, I am not covetous for gold,
Nor care I who doth feed upon my cost;
It yearns me not if men my garments wear;
Such outward things dwell not in my desires:
But if it be a sin to covet honour,
I am the most offending soul alive.
No, faith, my coz, wish not a man from England:
God's peace! I would not lose so great an honour
As one man more, methinks, would share from me
For the best hope I have. O, do not wish one more!
Rather proclaim it, Westmoreland, through my host,
That he which hath no stomach to this fight,
Let him depart; his passport shall be made
And crowns for convoy put into his purse:
We would not die in that man's company
That fears his fellowship to die with us.
This day is called the feast of Crispian:
He that outlives this day, and comes safe home,
Will stand a tip-toe when the day is named,
And rouse him at the name of Crispian.
He that shall live this day, and see old age,
Will yearly on the vigil feast his neighbours,
And say 'To-morrow is Saint Crispian:'
Then will he strip his sleeve and show his scars.
And say 'These wounds I had on Crispin's day.'
Old men forget: yet all shall be forgot,
But he'll remember with advantages
What feats he did that day: then shall our names.
Familiar in his mouth as household words
Harry the king, Bedford and Exeter,
Warwick and Talbot, Salisbury and Gloucester,
Be in their flowing cups freshly remember'd.
This story shall the good man teach his son;
And Crispin Crispian shall ne'er go by,
From this day to the ending of the world,
But we in it shall be remember'd;
We few, we happy few, we band of brothers;
For he to-day that sheds his blood with me
Shall be my brother; be he ne'er so vile,
This day shall gentle his condition:
And gentlemen in England now a-bed
Shall think themselves accursed they were not here,
And hold their manhoods cheap whiles any speaks
That fought with us upon Saint Crispin's day.

Re-enter SALISBURY

SALISBURY
My sovereign lord, bestow yourself with speed:
The French are bravely in their battles set,
And will with all expedience charge on us.

REY ENRIQUE V
All things are ready, if our minds be so.

WESTMORELAND
Perish the man whose mind is backward now!

REY ENRIQUE V
Thou dost not wish more help from England, coz?

WESTMORELAND
God's will! my liege, would you and I alone,
Without more help, could fight this royal battle!

REY ENRIQUE V
Why, now thou hast unwish'd five thousand men;
Which likes me better than to wish us one.
You know your places: God be with you all!
(...)
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Versión para los que no están familiarizados con la lengua del Bardo

(...)
Entra el REY


WESTMORELAND
¡Ójala tuviéramos aquí ahora
Aunque fuera diez mil de aquellos hombres que en Inglaterra
Están hoy ociosos!


REY ENRIQUE V
¿Quién pide eso?
¿Mi primo Westmoreland? No, mi buen primo:
Si hemos de morir, ya somos bastantes
Para causar una pérdida a nuestro país; y si hemos de vivir,
Cuantos menos hombres seamos, mayor será nuestra porción de honor.
¡Dios lo quiera! te lo ruego, no desees un solo hombre más.
Por Júpiter, no codicio el oro,
Ni me importa quién se alimente a mi costa;
No me angustia si los hombres visten mis ropas;
Esos asuntos externos no ocupan mis deseos:
Pero si es pecado codiciar el honor,
Soy la más pecadora de las almas vivientes.
No, creeme, primo, no desees un solo hombre de Inglaterra:
¡Paz de Dios! no perdería un honor tan grande
Como el que un solo hombre creo que me arrebataría
por lo que más deseo. ¡Oh, no pidas uno solo más!
Proclama, en cambio, Westmoreland, por mi ejército,
Que el que no tenga estómago para esta pelea,
Que parta; se redactará su pasaporte
Y se pondrán coronas para el viático en su bolsa:
No quisiéramos morir en compañía de un hombre
Que teme morir en nuestra compañía.
Este día es la fiesta de Crispiniano:
El que sobreviva a este día y vuelva sano a casa,
Se pondrá de puntillas cuando se nombre este día,
Y se enorgullecerá ante el nombre de Crispiniano.
El que sobreviva a este día, y llegue a una edad avanzada,
Agasajará a sus vecinos en la víspera de la fiesta,
Y dirá: 'Mañana es San Crispiniano'.
Entonces se alzará la manga y mostrará sus cicatrices
Y dirá, 'Esta heridas recibí el día de Crispín'.
Los viejos olvidan: y todo se olvidará,
Pero él recordará con ventaja
Qué hazañas realizó en ese día: entonces recordará nuestros nombres.
Familares en sus labios como palabras cotidianas
Harry el rey, Bedford y Exeter,
Warwick y Talbot, Salisbury y Gloucester,
Se recordarán como si fuera ayer entre sus jarras llenas.
El buen hombre contará esta historia a su hijo;
Y nunca pasará Crispín Crispiniano,
Desde este día hasta elfin del mundo,
Sin que nosotros seamos recordados con él;
Nosotros pocos, nosotros felizmente pocos, nosotro, una banda de hermanos;
Porque el que hoy derrame su sangre conmigo
Será mi hermano; por vil que sea,
Este día ennoblecerá su condición:
Y los gentileshombres que están ahora en la cama en Inglaterra
Se considerarán malditos por no haber estado aquí,
Y tendrán su virilidad en poco cuando hable alguno
Que luchara con nosotros el día de San Crispín.


Vuelve a entrar SALISBURY


SALISBURY
Ni señor soberano, prepárate deprisa:
Los franceses están formadas bravamente en sus batallas,
Y cargarán a su conveniencia contra nosotros.


REY ENRIQUE V
Todo está preparado, si lo están nuestros espíritus.


WESTMORELAND
¡Parezca el hombre cuyo ánimo se acobarde ahora!


REY ENRIQUE V
¿Ya no quieres más ayuda de Inglaterra, primo?


WESTMORELAND
¡QUisiera Dios, mi señor, que tú y yo solos,
Sin más ayuda, pudiéramos luchar en esta real batalla!


REY ENRIQUE V
Vaya, ahora rechazas cinco mil hombres;
Lo que me agrada más que el que nos desees uno más.
Conocéis vuestros puestos: ¡Que Dios esté con todos vosotros!
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Obviamente, "Enrique V", de un tal Shakespeare.

domingo, octubre 09, 2011

Una despedida sentida, aunque con retraso

Todos los que seguíamos su blog sabíamos de las dificultades de salud del autor. Un blog y un autor poco habituales en la blogosfera española. Singular en su materia principal, en su conocimiento profundo y en su balsámico efecto, remanso de paz -¡qué paradoja!-, en medio de la brusca partidización de todo en lo que se entromete nuestra política de contacto. No quiere decir que no diese su pelea, pero lo hacía con el buen estilo de aquellos que, de verdad, tienen estilo.

Su nombre era Jorge Aspizua Turrión, Don Jorge a todos los efectos, y el blog El harka de Aspizua, imprescindible.

Descanse en paz.