sábado, septiembre 24, 2011

Vieja entrevista a Mariano Rajoy revisitada



Con esto de la presentación del libro escrito por Rajoy, todo el mundo se ha lanzado a entrever lo que hay de programa de gobierno y de ideología en el texto. Como, por cosas de la distancia, no creo que pueda encontrarlo en la librería más próxima y, aunque tengo algo de curiosidad, tampoco es tanta como para lanzarme a internet, comprarla y pagar los caros gastos de envío (tengo que ver si ha salido en formato ebook, pero no me suena, porque las editoriales españolas no están siendo todo lo rápidas que pudiera esperarse en coar ese mercado), he rebuscado entre artículos y textos diversos guardados a lo largo del tiempo y el espacio y he encontrado esta entrevista de allá  aparecida en XL El Semanal (el 28 de octubre del 2007, nada más y nada menos; por cierto, también época preelectoral ¿no?).

La cuestión es que vuelta a leer hoy, y siendo consciente de que se trataba de una entrevista amable buscando "el lado humano" del personaje, confirma eso que muchos dicen sobre Rajoy: que parece que no le gusta hablar de política. Habla de sus principios y valores, pero no dice cuales son. Y eso resulta tan preocupante, como lo contrario -esos insufribles políticos que sólo tienen principios, porque son incapaces de convertirlos en política o ley para todos los ciudadanos-. O sea, que como todo en su justa medida está bien, pero, volviendo a Rajoy, repito, parece que nunca habla de política o que cuando lo hace, lo hace en un tono tan ligero que crea mas dudas de las que despeja. Sus declaraciones más claras al respecto son aquellas en las que dice que él en el gobierno hará como Cameron, Sarkozy, Merkel o cualquier otro líder europeo análogo. Lo cual tampoco es mucho decir ¿no? A no ser que Rajoy dijese que (por poner un ejemplo) "adoptaré una política económica como la de Cameron, una política exterior como la de Sarkozy y una política hacia las comunidades autónomas inspirada en lo que ha hcho Merkel". Pero no. No es su estilo.

Resumo lo que creo más interesante de la entrevista.

"(...)

XL. ¿Se siente totalmente libre para actuar como usted quiere o las circunstancias políticas lo obligan a seguir un derrotero concreto?
M.R. Es imposible ser absolutamente libre, pero si de alguna cosa puedo presumir, que de pocas puedo, es de ser una persona independiente. No sería capaz de adoptar una decisión política que no compartiera sólo por presiones de terceros. Supongo que aprendí de mi padre, que era juez, que la ley no puede distinguir entre poderosos y humildes.

XL. ¿Cuándo ha soportado mayores presiones: en el Gobierno o ejerciendo la oposición?
M.R. Aunque le pueda parecer extraño, más en la oposición; pero le diré que no me debo a nadie. Eso es bueno y, probablemente, también es malo.

XL. Dígame, ¿cómo ha llegado hasta aquí sin pertenecer a ninguna familia política concreta que lo apoye?
M.R. Pues es una buena pregunta… Mmmm, pues no lo sé, siempre he sido libre, insisto, no estoy a las órdenes de nadie. Tal vez esa circunstancia política sea la que me ha traído hasta aquí. Soy un hombre de partido al que no ha apoyado nunca ninguna familia y creo que eso es una virtud. Por otra parte, le garantizo que eso de las familias políticas tiene más de tópico que de realidad.


XL. ¿Sabe que tiene convencidos a muchos de su propio partido de su falta de imagen?
M.R. Con absoluta franqueza, desconozco qué imagen tengo; pero yo llevo en política desde 1981 y algo he sido capaz de hacer. Si no tengo imagen, tendré suerte o los hados a favor. También le digo una cosa, en la política la imagen es muy importante, pero ni lo es todo ni debe serlo. Hay que tener ideas y propuestas; con la imagen se pueden ganar unas elecciones, pero no se arreglan los problemas de la gente.

XL. Hay quien dice que le falta ambición, que si llega a presidente, bien; y si no, también.
M.R. ¿Conoce usted algún político en el Partido Popular que lleve más tiempo que yo? Porque ésa es la pregunta que hay que hacer. No hay ninguno. Tengo la sana ambición de ser presidente del Gobierno de mi país y no hay ni mayor orgullo ni mayor responsabilidad. Siempre he creído en mis posibilidades y sé que vamos a ganar.

XL. De joven, ¿a quién le contaba sus cosas?
M.R. Uno es, como casi todos los gallegos, muy reservado. Y, en fin, tampoco hay tantas cosas que contar. (...)"





Reviso una nota propia de hace tiempo y veo que hoy no sería tan categórico como fui. Este post es ejemplo de ello. De hecho, parte de lo que alababa entonces (lo del sentido común y las convicciones), me parece que ha quedado algo desdibujado con el tiempo. Puede ser que sea su proverbial hermetismo, pero me gusta más conocer mejor y más de los políticos que nos van a gobernar -quizá sea por el paso por Estados Unidos-. Para evitar las sorpresas como las que puede causar la irrupción de algún oscuro diputado, absolutmante desconocido, que por azar, alquimias de la partitocracia o dedazo del jefe de la tribú alcanza un ministerio o la presidencia de gobierno.

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