martes, abril 20, 2010

Descansen en paz

Diez días sin internet tienen la culpa. Cuando la conexión ha vuelto leo una noticia inesperada. No es la primera de este tipo ni será la última. Siempre me apenan sinceramente. Este caso es un poco especial.

Al igual que el autor del post conocía al piloto. Misma época. Mismas circunstancias. Esa foto de familia con polo azúl es una de las muy pocas que conservo de ese pasado. En el armario madrileño que guarda mis pertenencias mientras doy vueltas por el mundo, esa misma camiseta azúl reposa. Número "3" a la espalda. La conservo como conservo todas las camisetas de esos años. No las visto más allá de la comodidad de la casa en invierno. El estado de conservación no es el óptimo ni uso la misma talla. Pero con qué orgullo me las pongo cuando se dan las condiciones propicias.

Como a todos los de la Hermandad del Balón Ovalado, hace mucho que no le trataba, así que no me atreveré a llamarle amigo. Pero ni tiempo ni distancia hacen que no sienta su muerte de manera especial. Manuel Dormido forma parte de recuerdos de aquel breve período de mi vida. Un buen tipo. Simpático. Bienhumorado. Avispado.

Descanse en paz. Descansen en paz los cuatro militares españoles que han dejado la vida en Haití.

3 comentarios:

Phil Blakeway dijo...

Mr. Turpin, cierra Ud. el círculo cuando confiesa el número que llevaba a la espalda, pero me falta la certeza. Hace trece años de la foto y no estaban todos los primeras. Tenemos que hablar.

Un abrazo.

Dick Turpin dijo...

Mr. Blakeway,

será un placer.

Para la comunicación y la certeza ya le he dejado nota en su blog -a su libre albedrio publicarla o no tras la lectura, dado que nada aporta al asunto de su post-.

Abrazo,
DT

mariachi dijo...

yo no puedo dejar de llorar por manolo...si,manolo,nada de manuel como lo llaman ahora en la secta...por él fue de cabeza alejandro al rugby y por él lo he conocido y creo que es la autentica gran familia del deporte, la gran desconocida, pero la que mas se une en circunstancias como estas...que tristeza, y que impotencia no saber qué ocurrió de veras...como mienten los politicos a las familias...