sábado, junio 21, 2008

Ni contigo ni sin ti... ¿al son de Rajoy?

Con el congreso "todos a una", o casi, y con el nuevo equipo ya hecho toca hablar de la situación del PP. La situación, para algunos de crisis -¿crisis?, ¿qué crisis?-, del PP está tapando a otros que caen en barrena -vean a CIU, IU, ERC y el PNV, que no por casualidad ha apretado lo del plan Ibarretxe-. Lo del PP al lado de éstos es una balsa de aceite. Y comparado con los usos de otros países todo está sucediendo de manera ordenada y clara.

Ya he dicho que Rajoy es un político que me agrada, pero que ha cometido suficientes errores para que sea oportuno que ceda el puesto -o, por lo menos, que someta a la consideración del partido si él debe seguir; lo que viendo lo de la red no está de más-. No creo que sus errores sean los aducidos por Cope y El Mundo. Resumiendo, para mí es suficiente que el gallego haya perdido dos elecciones generales para replantearse su situación. Y digo dos, porque si bien para muchos en 2003 la culpa fue de Aznar, lo cierto es que Rajoy hizo una campaña electoral muy pobre. Salió a mantener "la herencia" y perdió (¿puro Arriola?). Fue clave el 11/M, sí, pero si antes Rajoy hubiera pisado el acelerador y se hubiera aumentado la ventaja con Zapatero, hubiera llegado al 14 de marzo con más margen, etc. O sea que Rajoy fue tan responsable como Aznar de aquella derrota electoral. Y ahora en 2007 ha vuelto a perder. Sí, ha mejorado los resultados pero no basta. Y me da igual si Aznar y González perdieron dos veces.

La reacción de Rajoy ha sido cambiar al equipo. ¿Ahora? No, hombre, eso lo tenía que haber hecho hace 4 años. Anda, que no lo hemos dicho. Para ir a unas elecciones hay que hacerlo con los de plena confianza. Ahora soltar lastre, que si Zaplana fuera, que si Acebes fuera, que si... suena a excusa barata, a "no gané por su culpa". Tienta responder: pues haberlos cambiado antes, que para algo era usted el jefe ¿no? Por estos motivos creo que Rajoy debería afrontar a sus críticos y debatir con ellos. La mejor opción serían unas primarias. Pero eso no se estila.

Sobre el nuevo equipo, pues ni si, ni no, ni todo lo contrario. Mi primera sensación es que lo veo con poco peso, con juventud, sí, pero sin jerarquía. Están por hacerse. Y falta que los conozcamos, porque hasta la fecha no tenemos muchos elementos de juicio más allá de bonitas palabras.

Dicho esto, no estoy con la línea editorial de Fedérico Jiménez Losantos y de Pedro J. Ramírez. No creo que Rajoy haya cambiado nada. Todavía. Toca que Rajoy explique cuál es la nueva línea, si tal hay; para eso sirve -o debería servir- la reunión de fin de semana ¿no? Hasta ahora Rajoy, muy en su estilo, no ha explicado nada. Los que lo han apoyado en las fechas previas al congreso han hecho un acto de fe, porque éste sólo ha movido al personal, pero no ha dicho nada de contenidos y estrategias. Los promocionados se han mostrado contentos y agradecidos y los perjudicados, contrariados. Normal. Y algunas personas se han "cambiado" ellas. Hablo de María San Gil. Mi opinión: se ha precipitado. Debería haberse mantenido en el partido y, si su sensación sobre el giro centro-nacionalista de Rajoy se confirmaba, dar la pelea desde dentro. El ascendiente de Mayor Oreja no ha sido positivo en esta ocasión. Y si bien es cierto que hubo puñaladas, no sólo fueron contra la espalda de San Gil; la de Rajoy también se ha llevado puesta "acero amigo". Siento que a San Gil la quieren usar de banderín de enganche, de elemento de desgaste y mártir. La actuación de Rajoy, lejos de conciliar nada, parece deteriorar la situación, que no venía muy sobrada tras la últimas elecciones. Barrio contra Basagoiti: ¿nueva versión de lo visto con Nicolás Redondo y Patxi López?

Y en ese cruce de estocadas y medir fuerzas algunos han salido mal parados. Esperanza Aguirre, ha amagado, ha plegado velas y nada. En el juicio también se puso de perfil. Mucho cálculo en alguien que, en teoría, basa su liderazgo en principios muy claros.

Juan Costa, que se dejó querer por Pedro J., escuchó cantos de sirena, y, al final, tampoco. La verdad, Costa a estas alturas de la película no es rival para Rajoy.

Otros más modestos han manifestado "inquietud": suicida en el caso de Elorriaga; ambivalente, por sensata y ambigua, en el de Arístegui.

Ahora resulta que el hombre fuerte del entorno marianista es Ruíz-Gallardón, con Fraga apoyándole. Para mí le tengo como amigo peligroso, que tiene a su favor su buena aceptación en un sector del electorado. Éste sí tiene peso. Difícil equilibrio entre las ambiciones presidenciales del alcalde de Madrid y su capacidad para ganar votos. Quizá Rajoy cuenta para frenarle con Aguirre y Camps. Ajedrez turbio e impredecible.

Y por ahí, lontano, reaparece Arenas, que en realidad nunca desaparece. Y suben los "jóvenes" -me niego a decir "jóvenas", aunque sea grato para cierta miembra del gobierno-: Ana Mato, Cospedal, Núñez Feijóo, J. M. Lasalle, el del liberalismo antipático y correcciones de ponencias, González Pons y Jorge Moragas, con puesto cercano a Rajoy.

¿Es el nuevo equipo de Rajoy pilar de un proyecto ganador? No lo sé. No doy voto de confianza, pero si le dejaré tiempo para ver cómo se plantan y afrontan la tarea de hacer oposición alrededor de Soraya Sáenz de Santamaría.

Mientras Camps, Mayor Oreja, Aguirre, Gallardón calculan movimientos. ¿Y Rato?

Revisando lo que dejo escrito, al final, me replanteo el principio: ¿había alguna alternativa seria a Rajoy? Me quedo sin respuesta.

3 comentarios:

Ignacio dijo...

Gracias por la referencia

rebuznosymiserias dijo...

No había alternativas a Rajoy, ni las hay. Dentro de unos años sí las habrá. Gallardón, claro.

Yo sí le doy todo mi apoyo a este nuevo equippo. La imagen de la anmtigua cúpila estaba muy deteriorada. Basta mencionas los nombres Acebes, Zaplana y el propio Aznar para que el hipotético electorado se eche las manos a la cabeza: ¡¡fascinerosos!!
Desgraciadamente la propaganda funciona, independientemente de la capacidad manifiesta de nuestros políticos.
Y un montón de consideraciones y matices que me gustaría a mí hacer en este momento con respecto al asunto, pero tengo que meter las cervezas en el congelador para ver el PPartido.
;)

Dick Turpin dijo...

Ignacio,
no hay de que, el post lo merecía.
R&M.,
si Rajoy sale muy mal de esta apuesta moderada, Gallardón, el más moderado de los moderados, no lo tendrá fácil. Esta todo por ver... y mucho partido por jugarse... contra Rusia.

Saludos,
DT