lunes, marzo 17, 2008

Celebraciones y tradiciones: San Patricio

Hoy es el tipo de días que los programas tipo Madrid Directo, España Directo o similares están hechos de antemano. Todos los años repiten el mismo reportaje: a saber cómo se celebra San Patricio en la localidad X. Los reporteros se desplazan a algún bar de estilo Irish, entrevistan al propietario del lugar -clásico irlandés simpático y animoso- y algún cliente y por último se toman una pinta de buena cerveza. Muy típico. Como hay tradiciones que es de rigor mantener, el amigo de la casa Towar ha escrito una pequeña pieza sobre este día que nos transporta Inisfree.

17 de Marzo. San Patricio. Un día en el que millones de personas se ven "empujados" a la celebración de una fiesta que en el fondo nada tiene que ver con ellos.

Un personaje que vivió en el siglo IV, escocés para más señas, que fue raptado por piratas y llevado a una tierra, la verde Irlanda, donde pasó 6 años sirviendo como esclavo de un sacerdote de los ídolos ancestrales de Erin. Escapó, volvió a Escocia y de ahí pasó a Francia, donde conoció a San Germán de Auxerre, pasó a Italia y recibe en Roma el encargo del Papa Celestino de evangelizar Irlanda. Y el tío va y lo hace. Y lo consigue mediante un uso perfecto de la palabra y el ejemplo -conocido es su uso del trébol para hacer comprender a los irlandeses el concepto de la Trinidad: una planta, tres hojas; un solo Dios, tres Personas-, y un respeto y uso no conocido hasta entonces de la capacidad de adaptación del cristianismo a la religión y rituales druídicos por medio del sincretismo. No destruyendo los usos y formas de los druidas, sino adaptándolos: Las hogueras encendidas para honrar el solsticio de verano, las convirtió en homenaje al santo Precursor de Jesús (he aquí los fuegos de la noche de San Juan); del sol, que era sagrado para los celtas, hizo un símbolo de Jesucristo ("Creemos en el verdadero Sol, Cristo, y lo adoramos"); los pilares de piedra diseminados por el campo, a los cuales daban los paganos una significación religiosa, los cristianizó coronándolos con una cruz; la visita a las viejas fuentes sagradas, no la prohibió San Patricio, pero las convirtió en baptisterios (para el bautismo por inmersión), y así continuóse llamándolas santas; al abrigo de las seculares encinas druídicas, llevó a los ascetas solitarios; y, adoptados el vestuario y cierta original tonsura que ostentaban los druidas, éstas fueron las características de los monjes católicos irlandeses... que lo veneraron y lo conviertieron en el santo Patrón de Irlanda, junto a San Columba y Santa Brígida.

Un hombre que se convirtió, gracias a la diáspora irlandesa acaecida entre 1845 y 1849 por la Gran Hambruna en alguien venerado por los descendientes de los dos millones de irlandeses huidos de su país. Irlandeses que se establecieron principalmente en Estados Unidos y que hoy celebran su día, como reconocimiento de su origen común.

Hoy, algunos de nosotros nos sentimos un poco irlandeses. Algunos incluso lo celebramos con una cierta envidia, porque en España no tenemos nada parecido.

Sláinte, Pádraig !

Fdo.: TOWAR

Dicho esto, la primera va a cuenta de la casa...



Continuación en Doce Doce

2 comentarios:

Butzer dijo...

Hoy, es ejemplo de los típicos reportajes de recetas para hacer torrijas...xd
Un saludo.

Dick Turpin dijo...

Y yo aquí, buscando una buena receta para las torrijas, porque en mi apartado rincón del mundo no se estilan... toda la Semana Santa sin probarlas, cosa inaceptabe y contra los buenos usos y costumbres... me hubieran venido al pelo esos reportajes al uso. menos mal que está internet que si no...