sábado, febrero 16, 2008

Sobre la crispación, ese estado habitual de la política española

Muchos se echan las manos a la cabeza y claman "¡Crispación, oh, crispación!", cual si fuera plaga bíblica caída repentinamente sobre nuestras cabezas. No deja de sorprenderme el show. ¿De dónde salen éstos? Juegan -o lo pretenden- con nuestra memoria, al poner cara de intensa sorpresa y compungida indignación por los modos de nuestro debate político, quieren hacer ver que hay algo nuevo en ello. Siempre por intereses partidistas y sectarios. Culpar al rival del fenómeno "crispación" es el objetivo. O hipócritas o desmemoriados o muy jóvenes, no cabe otra explicación para que tantos se adhieran a esta idea.

Pero cualquiera que haya visto el desarrollo de la política democrática española desde la muerte de Franco deberá reconocer que cada cambio de gobierno ha venido antecedido de cíclos de enorme crispación.

¿No recuerdan cómo atacó el PSOE en su día a Adolfo Suárez? ¿Han olvidado lo que decían Felipe González y, sobre todo, Alfonso Guerra sobre el que era presidente de gobierno -lo más bonito fue lo de tahúr del Mississippi-? El descrédito -personal- que causaron a sabiendas y la debilidad de UCD, sobre todo causado un sector que con armas y bagajes se "cambió" al PSOE, acabaron con el partido. Por supuesto, ahora que Suárez es un hombre enfermo, todos le loan, pero en su momento le denigraron de manera vil. Deberían sentir vergüenza. Lo digo claro, el mejor presidente que hemos tenido, tuvo que afrontar los desafíos más grandes y lo hizo con altura y visión de Estado.

Felipe González dejó el poder, además de por el sucio rastro de los GAL, los fondos reservados y la corrupción -que no fue poca cosa-, por el clima de tensión parlamentaria existente. Recuerden al señor Ramallo y a Álvarez-Cascos en el Congreso. Y a Aznar, claro, que era un parlamentario duro y tenía buenas agarradas con la bancada del PSOE -porque tampoco paraban en prendas los del vídeo del "doberman"-.


El PP de Aznar-Rajoy no consiguió seguir en el Poder, además de por sus propios errores (apunten ustedes a su gusto), por la intensa -desmedida- campaña en su contra. ¿Recuerdan a los capitanes del asedio Pepiño Blanco, que sigue en lo mismo, la verdad, y Jesús Caldera? Eran tiempos en que en Los Guiñoles a Zapatero le disfrazaban de Sosoman y el muñeco de Caldera siempre le decía que a morder y tal. Qué tiempos. En toda cita electoral y sarao donde dar puñaladas esté a la orden del día, los viejos barones como Rodríguez Ibarra o Guerra siempre aportan lo suyo. De Guerra recordemos sus veladas acusaciones de que Rajoy era gay -un partido que ha apostado por ganarse al electorado homosexual, juega con el calificativo mariposón para hacer reír a sus bases y lo logra... muy triste ¿no?-. Que a Guerra se le tenga por ingenioso, da idea del estilo general del gremio.

La legislatura que ahora acaba ha venido marcada por esta crispación, ya casi inherente, del sistema político español, a causa de hechos traumáticos: el macroatentado del 11 de marzo de 2004 y los tres días siguientes hasta el 14 de marzo -bueno, y con aportaciones como la de Pedro Almodóvar y la Consejera catalana Montserrat Tura la cosa ha seguido sin un momento de descanso-.



Zaplana y Acebes han sido los arietes del PP y López Garrido y Blanco los del PSOE. Ésta es quizá la única novedad real, PP y PSOE han actuado ambos a la ofensiva, como si ambos fuesen oposición. Quizá eso es lo que ha magnificado el "ruido" respecto a otros ciclos de crispación.

¿Por qué? Porque la proximidad al Poder es el gran estímulo de la crispación. Cuando un partido huele sangre -o husmea moqueta- y se ve cerca de La Moncloa, pone la nave a toda máquina y aumenta su capacidad de generar crispación. Esta última legislatura ha tenido a ambos partidos siempre muy cerca en las encuestas y han aplastado su pie sobre el acelerador de la crispación. Más madera, es la guerra.

Lo peor, que parece que la jugada sale bien. En los primero días de marzo de 2004 creí, ingenuamente, que llegábamos a un punto de inflexión en esa forma de entender el debate público. La ventaja que tenía Rajoy sobre Zapatero en las encuestas me hicieron pensar que, por una vez, el agitador no se saldría con la suya. Aún, después del 14 de marzo pensé que una legislatura con Rajoy y Zapatero como cabezas de cartel no sería tan dura. Los dos venían con eso del perfil bajo y formas suaves. Sosoman Vs. el Registrador, que suena al aparatoso e inofensivo wrestling ese. Toma chasco.

Dicho lo anterior, la crispación, lejos de ser una maldición, en la medida en la que deriva de la vuelta a la democracia es una bendición. Perversa si se quiere, porque no es lo deseable, rebaja el tono y contenido del debate político, pero mejor que la ausencia de debate -miren el erial político que es Cataluña-. Dicho lo cual, no dejo de esperar que en algún momento se dé paso a una forma más sosegada y racional de movilizar a los electores -que entramos siempre a este juego de armar bronca con cara de cabreo y buen ánimo-. Algún día espero ver a mis representantes en las instituciones comportarse de otro modo, pero no me rasgó las vestiduras.

La única diferencia real en el manejo público de la crispación es que el PSOE siempre culpa de ella al PP. Esté en el Poder o en la oposición siempre intenta justificarse diciendo que sólo reacciona. Muy en la línea de tira la piedra y esconde la mano. Cómo si sólo reaccionar fuese justificación para obrar con violencia y ánimo intimidatorio contra los afiliados y votantes potenciales del PP. No hay razón para jactarse y mencionar una supuesta superioridad moral que nunca se ha demostrado.

El PP, más tosco y torpe, simplemente suele cargar con las culpas. Hoy, por fin, he vuelto a este asunto. Y sin mencionar a los medios de comunicación.

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P.D. 1: No he aludido en el desarrollo más que a los partidos con aspiraciones y posibilidades reales de ganar elecciones generales; fuerzas como IU en este patrón no caben. A los chicos de Llamazares como a buena parte de los políticos nacionalistas la crispación definitivamente les debe molar, porque por más ruido que hagan no van a ganar, pero no por ello dejan de montar jaleo -IU es especialista en pancartas, camisetas y merchandising para manifiestaciones y sesiones parlamentarias... como tiene poco que decir y su líder tiene tal carisma y oratoria, pues es lógico que prefieran el show para robar un par de segundos de atención en los telediarios-.

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ACTUALIZACIÓN 21/02/2008: para no dejarme mal los chicos de IU, lo vuelven a hacer. ¡Qué linces!

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P.D. 2: Sé que las fotos de los dos prohombres que he puesto están desactualizadas, pero es para que tomemos todos conciencia de que en el pasado no eran los tíos buenos que ahora conocemos... para subir la líbido al personal, vamos.

6 comentarios:

rebuznosymiserias dijo...

Es una pena que nos hayamos acostumbrado a presenciar estos espectáculos y los consideremos como un ingrediente que forma parte de la vida política. De todas formas, obsdervo unaesperanxadora tendencia del elector a la refelxión seria. Espero que no sean imaginaciones mías.
(¡El otro día me pareció ver a Hillary bailando un "agarrao" con un señor!)
Saludos, Dick.

rebuznosymiserias dijo...

Dios, las erratas! edítamelo Dick, que soy una esteta, pero el portátil es enano y yo tengo las uñas largas (y afiladas)
;)

Butzer dijo...

Al PSOE se le da muy bien jugar con la memoria colectiva. A saber cuánto tiempo nos hará falta para dejar de hacerle el juego.

Dwight dijo...

Lo más brutal de todo esto es que están manipulando a todo un país. Y a la gente parece no importarle. Siguen votando a los mismos pese a saberse engañados. Tremendo.

Salu2

sinblancaporelmundo dijo...

Hola:

Perdona que irrumpa de ésta manera en tu casa.

Tengo mi propia página electrónica en la que me posiciono en contra de Zapatero desde una postura homosexual y recientemente estoy recibiendo los insultos de los mariprogres de la red.

Me pregunto si alguno de vosotros me puede echar una mano apoyándome con comentarios en mi bitácora:

http://sinblancaporelmundo.wordpress.com/

Gracias

Dick Turpin dijo...

En primer lugar, perdón por mi ausencia de la semana pasada que salvo unos momento para ajustes técnicos no he parado por acá.

Segundo, butzer, en la medida de lo que te toca ánimo por los actos contra Rosa Díez y demás, que hay que joderse con los chicos de la Complutense y el despreciable Berzosa. Pero ya se sabe que crispan "los otros", ellos no ¿verdad?
(Un cometario al margen, ¿me lo parece a mi o en los diálogos con los lectores de EL país al gente del PSOE le suben sólo preguntitas del tipo "Fulano eres un fenómeno, gracias y a dar caña" y a los de los demás partidos les atizan preguntas estilo Gabilondo a Rajoy?)

sinblancaporelmundo, yo me pasaré por su blog en cuanto pueda hacer una escapadita... si entramos a batirnos está por ver -depende de mis dosis de pereza, de la disponibilidad de tiempo y de si hay algo que aportar...-

Estimada Actriz de Culebrones con alma de cupletista,

eres esteta y yo un poco "tronco" en la cosa técnica... ¿qué eso de editar comentarios se puede? Joer, ni lo había considerado... y, cómo -no, no es la pericia técnica lo que me caracteriza...-.

En fin, miraré si encuentro la tecla que me deja editarte el texto pero no prometo nada.

Saludos,
DT