martes, febrero 26, 2008

Maravillas revertianas (IV): Dos de Mayo en Iraq

Tras unas semanas de ausencia vuelve nuestra sección de joyitas del académico cartagenero. Que lo disfruten. Además este texto me viene al pelo para enlazar con reflexiones que me ha suscitado la lectura del último libro de Robert D. Kaplan que ha caído en mis manos: Gruñidos imperiales. Mis observaciones a raíz del libro las dejo para un poco más adelante, si me lo permitís.

También creo que esta semana iniciaré otra nueva sección del blog, algo así como citas y frases célebres; vamos, como el pensamiento ese que suele colocar El Mundo bajo su cabecera pero con la irregularidad que me caracteriza. Además los textos serán a veces largos y no tendrán ningún criterio de selección más allá de mi arbitrariedad pura y dura. Permanezcan en sintonía.


Patente de corso, por Arturo Pérez-Reverte
Dos de mayo en Iraq (XL El Semanal, 2 de mayo de 2004)

A ver si les suena esta bonita y edificante historia. Ocurrió hace ciento noventa y cuatro años, tal día como hoy. El Imperio de turno quería exportar democracia y, de paso, dirigir el orden mundial. Sus marines eran tropas entrenadas e invencibles. En España gobernaba un macarra que había conseguido el poder calzándose a la reina, y a lo que este individuo aspiraba era a que el Bush de entonces le diera palmaditas en la espalda, plas, plas, y dijera cuánto aprecio a mi amigo Manolo. Lo que no sabía el pringadillo era que el otro tenía intención de fumigárselo a él y a la monarquía reinante, poner en el trono a un pariente y dotar a esta caverna de analfabetos supersticiosos de una Constitución que modernizara la cosa. Entonces el Emperador, tras reunirse con sus asesores en el despacho oval correspondiente, decidió meter aquí a sus marines. A esos animales, dijo, los vamos a modernizar por cojones. Y al que no quiera ser libre, lo obligaremos a serlo. Primero lo hizo con tacto, pero al final se lió la de Dios es Cristo. Antes todo eso venía en los libros de Historia –lo llamábamos Dos de Mayo–, aunque ahora ya ni sale. Las sublevaciones patrióticas no son políticamente correctas. Además, a quién puede aprovecharle estudiar batallitas, dijeron un par de ministros llamados Maravall y Solana –el de Sarajevo, la OTAN y el dieciseisavo–. La Historia, como el resto de las Humanidades, traumatiza mucho a la juventud. Ese yugo y esas flechas fascistas. Ese Cid xenófobo y asesino de magrebíes que pasaba mucho de las oenegés. Para hablar por teléfono móvil no hace falta saber quiénes fueron los almogávares y las almogávaras.

Volviendo a lo que les contaba y a las tropas del Emperador, el caso es que la gente de Madrid se sublevó. Como en Faluya, fíjense. Qué cosas. Los marines ocuparon España sin tener ni puta idea del avispero en el que se metían. Eso del progreso y el libre pensamiento les sentaba como un tiro a los imanes de aquí, o sea, a los curas. Se les iba el control. Así que se remangaron las sotanas y se pusieron a calentar a la gente desde las mezquitas locales, que en España –donde a Dios se le enfoca desde otro punto de vista– suelen llamarse iglesias. A eso añadamos la torpeza de los marines, su chulería, su ignorancia, su falta de respeto a las costumbres locales, su desconocimiento de la visceralidad elemental de una España variopinta que degüella o vota con los huevos antes que con la cabeza. Y claro. Primero se echaron a la calle los que nada tenían que perder: gentuza de los barrios bajos, lumis, chulos, mendigos. A degollar marines gabachos y ver de paso qué podían sacar del barullo. Los otros, por su parte, empezaron a dar cargas de caballería y a fusilar gente. Acción, reacción, ya saben. Con todo eso se hicieron después manuales de lucha revolucionaria.

Y se lió la intifada. A los españoles liberales, llamados afrancesados, los arrastraron por las calles, ofcourse. Al final, hasta los que creían en las mismas cosas en que creían los invasores, la libertad y el progreso, se vieron obligados a elegir: estar de parte de quienes mataban a sus vecinos y amigos, o pelear. Los que tenían sangre en las venas hicieron de tripas corazón, uniéndose a partidas de guerrilleros mandadas por curas e integradas por analfabetos. Si quieren saber cómo fue, miren los cuadros de Goya o los grabados de los Desastres de la Guerra. Esos ojos enloquecidos por la desesperación y el odio, esas navajas, esos franceses despedazados colgados de los árboles. Enemigos de España, enemigos de Dios. Figúrense. Quienes se estremecen ante las fotos de americanos y extranjeros linchados en Iraq, cual si fuera originalidad inesperada –«¿Cómo puede un ser humano hacerle eso a otro?», preguntaba un bobo en la tele–, deberían echar un vistazo a esa memoria que nos escamotean los ministros imbéciles. La foto que hace un mes fue primera plana en los diarios, aquel despojo humano colgado del puente en Faluya, es idéntica a los grabados que Goya tomó aquí del natural. A los españoles que hacían eso, los marines gabachos los llamaban terroristas. Aquí los llamamos resistentes o guerrilleros. Da igual. Eran, sobre todo, fuerzas ciegas en manos de los de siempre: los que manipulan el fanatismo, la incultura, la estupidez; los emperadores arrogantes, los imanes radicales, los curas fanáticos y los tiñalpas que los secundan. Pero eso no es lo peor. Lo terrible es que desde el grabado de Goya hasta la foto del despojo colgado en Iraq no hemos aprendido nada.

sábado, febrero 16, 2008

Sobre la crispación, ese estado habitual de la política española

Muchos se echan las manos a la cabeza y claman "¡Crispación, oh, crispación!", cual si fuera plaga bíblica caída repentinamente sobre nuestras cabezas. No deja de sorprenderme el show. ¿De dónde salen éstos? Juegan -o lo pretenden- con nuestra memoria, al poner cara de intensa sorpresa y compungida indignación por los modos de nuestro debate político, quieren hacer ver que hay algo nuevo en ello. Siempre por intereses partidistas y sectarios. Culpar al rival del fenómeno "crispación" es el objetivo. O hipócritas o desmemoriados o muy jóvenes, no cabe otra explicación para que tantos se adhieran a esta idea.

Pero cualquiera que haya visto el desarrollo de la política democrática española desde la muerte de Franco deberá reconocer que cada cambio de gobierno ha venido antecedido de cíclos de enorme crispación.

¿No recuerdan cómo atacó el PSOE en su día a Adolfo Suárez? ¿Han olvidado lo que decían Felipe González y, sobre todo, Alfonso Guerra sobre el que era presidente de gobierno -lo más bonito fue lo de tahúr del Mississippi-? El descrédito -personal- que causaron a sabiendas y la debilidad de UCD, sobre todo causado un sector que con armas y bagajes se "cambió" al PSOE, acabaron con el partido. Por supuesto, ahora que Suárez es un hombre enfermo, todos le loan, pero en su momento le denigraron de manera vil. Deberían sentir vergüenza. Lo digo claro, el mejor presidente que hemos tenido, tuvo que afrontar los desafíos más grandes y lo hizo con altura y visión de Estado.

Felipe González dejó el poder, además de por el sucio rastro de los GAL, los fondos reservados y la corrupción -que no fue poca cosa-, por el clima de tensión parlamentaria existente. Recuerden al señor Ramallo y a Álvarez-Cascos en el Congreso. Y a Aznar, claro, que era un parlamentario duro y tenía buenas agarradas con la bancada del PSOE -porque tampoco paraban en prendas los del vídeo del "doberman"-.


El PP de Aznar-Rajoy no consiguió seguir en el Poder, además de por sus propios errores (apunten ustedes a su gusto), por la intensa -desmedida- campaña en su contra. ¿Recuerdan a los capitanes del asedio Pepiño Blanco, que sigue en lo mismo, la verdad, y Jesús Caldera? Eran tiempos en que en Los Guiñoles a Zapatero le disfrazaban de Sosoman y el muñeco de Caldera siempre le decía que a morder y tal. Qué tiempos. En toda cita electoral y sarao donde dar puñaladas esté a la orden del día, los viejos barones como Rodríguez Ibarra o Guerra siempre aportan lo suyo. De Guerra recordemos sus veladas acusaciones de que Rajoy era gay -un partido que ha apostado por ganarse al electorado homosexual, juega con el calificativo mariposón para hacer reír a sus bases y lo logra... muy triste ¿no?-. Que a Guerra se le tenga por ingenioso, da idea del estilo general del gremio.

La legislatura que ahora acaba ha venido marcada por esta crispación, ya casi inherente, del sistema político español, a causa de hechos traumáticos: el macroatentado del 11 de marzo de 2004 y los tres días siguientes hasta el 14 de marzo -bueno, y con aportaciones como la de Pedro Almodóvar y la Consejera catalana Montserrat Tura la cosa ha seguido sin un momento de descanso-.



Zaplana y Acebes han sido los arietes del PP y López Garrido y Blanco los del PSOE. Ésta es quizá la única novedad real, PP y PSOE han actuado ambos a la ofensiva, como si ambos fuesen oposición. Quizá eso es lo que ha magnificado el "ruido" respecto a otros ciclos de crispación.

¿Por qué? Porque la proximidad al Poder es el gran estímulo de la crispación. Cuando un partido huele sangre -o husmea moqueta- y se ve cerca de La Moncloa, pone la nave a toda máquina y aumenta su capacidad de generar crispación. Esta última legislatura ha tenido a ambos partidos siempre muy cerca en las encuestas y han aplastado su pie sobre el acelerador de la crispación. Más madera, es la guerra.

Lo peor, que parece que la jugada sale bien. En los primero días de marzo de 2004 creí, ingenuamente, que llegábamos a un punto de inflexión en esa forma de entender el debate público. La ventaja que tenía Rajoy sobre Zapatero en las encuestas me hicieron pensar que, por una vez, el agitador no se saldría con la suya. Aún, después del 14 de marzo pensé que una legislatura con Rajoy y Zapatero como cabezas de cartel no sería tan dura. Los dos venían con eso del perfil bajo y formas suaves. Sosoman Vs. el Registrador, que suena al aparatoso e inofensivo wrestling ese. Toma chasco.

Dicho lo anterior, la crispación, lejos de ser una maldición, en la medida en la que deriva de la vuelta a la democracia es una bendición. Perversa si se quiere, porque no es lo deseable, rebaja el tono y contenido del debate político, pero mejor que la ausencia de debate -miren el erial político que es Cataluña-. Dicho lo cual, no dejo de esperar que en algún momento se dé paso a una forma más sosegada y racional de movilizar a los electores -que entramos siempre a este juego de armar bronca con cara de cabreo y buen ánimo-. Algún día espero ver a mis representantes en las instituciones comportarse de otro modo, pero no me rasgó las vestiduras.

La única diferencia real en el manejo público de la crispación es que el PSOE siempre culpa de ella al PP. Esté en el Poder o en la oposición siempre intenta justificarse diciendo que sólo reacciona. Muy en la línea de tira la piedra y esconde la mano. Cómo si sólo reaccionar fuese justificación para obrar con violencia y ánimo intimidatorio contra los afiliados y votantes potenciales del PP. No hay razón para jactarse y mencionar una supuesta superioridad moral que nunca se ha demostrado.

El PP, más tosco y torpe, simplemente suele cargar con las culpas. Hoy, por fin, he vuelto a este asunto. Y sin mencionar a los medios de comunicación.

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P.D. 1: No he aludido en el desarrollo más que a los partidos con aspiraciones y posibilidades reales de ganar elecciones generales; fuerzas como IU en este patrón no caben. A los chicos de Llamazares como a buena parte de los políticos nacionalistas la crispación definitivamente les debe molar, porque por más ruido que hagan no van a ganar, pero no por ello dejan de montar jaleo -IU es especialista en pancartas, camisetas y merchandising para manifiestaciones y sesiones parlamentarias... como tiene poco que decir y su líder tiene tal carisma y oratoria, pues es lógico que prefieran el show para robar un par de segundos de atención en los telediarios-.

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ACTUALIZACIÓN 21/02/2008: para no dejarme mal los chicos de IU, lo vuelven a hacer. ¡Qué linces!

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P.D. 2: Sé que las fotos de los dos prohombres que he puesto están desactualizadas, pero es para que tomemos todos conciencia de que en el pasado no eran los tíos buenos que ahora conocemos... para subir la líbido al personal, vamos.

jueves, febrero 14, 2008

Espiando que es gerundio. ¿El síndrome de China?

Hace unos meses nos sorprendimos con aquesto y hace unos días con esto otro. Y como no es la primera vez, ¿habrá que empezar a ponerse suspicaces, no?

Recupero unas líneas del libro Negar la evidencia (Bob WOODWARD: State of denial. Bush at War part III, 2006). El episodio en cuestión se relata en el capítulo 25 y se produjo durante un almuerzo al que asistían el presidente Bush, el vicepresidente Cheney, Condoleezza Rice, Andy Card y David Kay que había estado en Iraq dirigiendo el equipo encargado de la búsqueda de las Armas de Destrucción Masiva -y que después siguió en la CIA como consultor-. Kay fue preguntado por las razones del fiasco en los servicios de inteligencia e información estadounidenses -y occidentales en general- y otros asuntos de inteligencia hasta llegar a las siguientes palabras:

"Las preguntas seguían fluyendo. Kay casi no pudo tocar su almuerzo. Card preguntó: "Usted nos habló sobre el servicio de inteligencia de Estados Unidos. ¿Quién, según piensa usted, tiene un servicio de inteligencia realmente bueno?"
"De acuerdo con mi experiencia, no son los británicos ni los israelies, pese a su reputación", dijo Kay. El MI6 y el Mossad eran leyendas en el mundo de los servicios de inteligencia, pero Kay dijo que no siempre se había impresionado con la utilidad de sus productos. "A mi juicio es el chino".
"Sí, siempre están tratando de robarnos nuestros secretos técnicos", dijo Bush."
(WOODWARD, Bob: Negar la evidencia, Barcelona, 2006, página 294).



Para reflexionar un rato ¿no?

Ooops, no tenía nada preparado... Premio Arte y Pico

Pues sí, hace unos días el Cowboy en paro me otorgó un premio -el primero de mi prometedora carrera... o quizá no tanto-; se trata del premio Arte y Pico Por la Creatividad y Diseño (para hacerme acreedor de tal honor y porque tenía ganas he realizado algunos ajustes en el blog; espero que sean de su agrado).






Quedo pues cumplido y agradecido al Cowboy, cuyos conocimientos sin duda le hacen persona cabal. En cumplimiento de las obligaciones que tan alta dignidad conlleva -¿de dinero nada, no?- y emocionado, señalo -sí, con el dedo apuntando- a mis galardonados (por favor, vean al final las reglas tras la premiación):

1°- Wallenstein que me conecta con pasiones que atesoro, unas durmientes otras más candentes, a través de sus Reflexiones.


2°- Dwight, al que ya felicité hace tiempo por los cambios Rumbo a Levante.


3°- Alfa, reservista más activo de lo que su condición podría sugerir, por Que más da 8 que 80 que cuenta con magníficas encuestas.


4°- Kasulibes y Clausius, equipo médico habitual de Doce Doce -mi segunda casa-, extensivo a otros colaboradores esporádicos.

5°- El Alijar por El Alijar, impulsor de buenas causas.

Y, aunque soy hombre de bien -¿no?-, cumplidor y respetuoso con las leyes, voy a hacer un poco de trampa y dar un premio extra para Nacho Sierra de Noggia porque sí.



1.- Una vez recibido, se deberán elegir cinco blogs que sean merecedores del premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.
2.- Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/autora y el enlace de su blog para que todos lo visiten.
3.- Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que lo ha premiado.
4.- Tanto el Premiado, como el otorgante, deberán exhibir el
enlace de Arte y pico, para que todos sepan el origen de este premio.


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ACTUALIZACIÓN: Como Alfa me ha concedido un segundo premio, parece que no cometí irregularidad alguna cuando yo otorgué 6, con exceso de celo, digamos... de momento valgan estos mientras me pienso a quién le doy los que me quedan en el tintero. ¿Posibles candidatos? Está claro que todos aquellos que tengan a bien decirme con regularidad que soy fantástico y que procedan a sobornarme adecuadamente. Así que, portaos bien -conmigo, claro- y quizá tengáis una oportunidad...

ACTUALIZACIÓN 2: El Alijar también me otorga graciosamente el premio... estamos que lo tiramos.

miércoles, febrero 13, 2008

Doce Doce

Spielberg es el que da pie hoy para dejar una cosilla en Doce Doce

martes, febrero 12, 2008

'Made In PSOE'. Asunto: Política Exterior

En el lejano diciembre de 2007 -a que parece que ha pasado mucho tiempo ¿eh?-, alcancé a ver un poco de Los desayunos de TVE.

Tocaba charleta sobre la política exterior. En el programa presentado por Pepa Bueno estaban presentes los eurodiputados Elena Valenciano (PSOE), Luis Herrero (PP) e Ignasi Guardans (CIU).

Debo reconocer que el programa logró cabrearme. Valenciano repitiendo lo mismo de siempre "la política exterior de Aznar fue nefasta, la peor de la democracia, pero menos mal que llegó Zapatero y nos salvó" y Herrero, con gesto de cansancio, sin esforzarse lo más mínimo ni en la crítica de la política salvadora -que es un rato criticable- del presidente Rodríguez Zapatero ni en la defensa de las decisiones del período Aznar -que también son defendibles-.

Si nos lo tomamos así, don Luis, mejor le damos las llaves de Moncloa a su actual inquilino, nos ahorramos lo de votar y levantamos el chiringuito. Si decidió usted meterse en política, señor Herrero, haga política, por favor. Más hizo Guardans al afirmar que Aznar por lo menos se interesaba por la política exterior y eso suponía un importante impulso a este apartado de la acción gubernamental, muy lejos del desinterés del que hace gala Zapatero.

El cabreo como vino se fue y dejé pasar la cosa. Pero Elena Valenciano ha vuelto a la carga, vía diálogos con internautas, primero a través de El Mundo y después en El País (en ambos casos con turno de réplica -aquí y acá- de Jorge Moragas, que sin ser deslumbrante está mil veces más metido en la tarea que Herrero).

En estos encuentros dejó ver Elena Valenciano cuál es la propuesta del PSOE en asuntos exteriores: los mismos tópicos de hace 4 años. Pareciera que Moratinos nunca entró en el Palacio de Santa Cruz.

En fin, algunos apuntes sobre lo dicho por doña Elena:

- Sobre las relaciones bilaterales con Estados Unidos y Francia (que no UE). Aunque Moratinos reconociese que las relaciones -políticas- habían pasado por momentos difíciles, según Valenciano todo a partir un piñón porque el comercio sigue fluyendo, etc.

Sin embargo, falazmente, se intenta presentar que las relaciones Francia-España estaban casi rotas ¿Se paró el comercio? ¿Acabaron los lazos culturales, empresariales y de seguridad? ¿Dejó la policía francesa de colaborar en la lucha contra ETA? No ¿verdad? O sea que siguiendo el razonamiento de Valenciano la relaciones hispano-francesas eran óptimas ¿no?

La diferencia entre las relaciones Madrid-París con Aznar y Chirac de presidentes es que éstos sí se reunían; mientras Zapatero con Bush... Menudo bulo, doña Elena, eso que nos cuenta sobre las relaciones bilaterales con estos dos países.

Eso sí, inasequible al desaliento y sin aprender del papelón de hace 4 años, Elena Valenciano, se lanzó a considerar un gran logro para todos los progresistas del mundo una hipotética victoria de Obama o Clinton en las elecciones de Estados Unidos. ¿Y si gana McCain qué? ¿Con cara de bobos como hace 4 años cuando apostamos por Kerry? En fin, siempre podrá salir Zapatero a arreglarlo llamando fracasado a alguien, felicitando al que no es o algún ministro podrá llamar gilipollas a otro presidente y así. Unos linces, oiga.

- Una vez apuntado que las relaciones en la Unión Europea no son las relaciones con Francia, digamos que en la UE hemos hecho todo lo posible por perjudicar el buen entendimiento que el gobierno Aznar había establecido con Polonia -el país más grande de los incorporados en las últimas ampliaciones y con características que lo perfilaban como un buen socio- y hemos vuelto a adoptar la opción de plegarnos a todo lo que diga Francia. Bueno, todo no, que nuestra postura respecto a Cuba fue contraria al consenso general de la UE, unilateral y demás (¡¡¡¡estamos rompiendo Europa!!!! ¿no? ¿no decían eso hace 4 años? Alarmistas y mentirosillos). Eso sí, los españoles que estuvieron presos en Chad seguro que están contentos de que fuese el francés quien tomase las riendas y Moratinos se diese un buen fin de semana de descanso.

En fin, ya se sabe estamos en el corazón de Europa. Y que no nos ha ido bien con los nuevos arreglos de tratados -que no sé si había otra opción, la verdad-. Eso sí, la foto de Blair y Zapatero quedó muy maja y natural. Que donde dije digo... ahora somos íntimos de Merkel y de Sarkozy que se ciscó en nuestra política de regularizaciones masivas -en un suma y sigue constante allá fue el presidente Zapatero para apoyar a Royal-.

- Está muy bien que la Alianza de Civilizaciones esté respaldada por ciento y la madre y que seamos todos muy amiguitos y tal pero ¿sirve para algo? Quiero decir, que si realmente se hace algo de provecho con "la ideica" o sólo sirve para sacarnos fotos y darnos palmaditas en la espalda. Porque de momento, la gran iniciativa de nuestro presidente queda en eso. Hasta la fecha nadie ha sido capaz de explicar qué se pretende hacer con semejante cosa. De hecho, ni Elena Valenciano que remite a un enlace de internet para escurrir el bulto y no explicarlo.

- Ya se puede trabajar en eso de "hacer crecer la influencia de España en el mundo" porque políticamente no se nos siente nada de nada -que el BBVA, Telefónica y otras empresas españolas estén bien situadas en los mercados internacionales no creo que sea un mérito directo del gobierno Zapatero ¿no?-. En la cosa política jugamos a ir tapaditos, a no hacer nada.

- Gadafi, Obiang, Castro han sido algunos de los beneficiados por la intensa diplomacia española. Morales y Chávez han incurrido en "excesos" significativos contra intereses españoles y el gobierno tan feliz. Somos un ejemplo a seguir, sin duda, en promoción de derechos humanos y en defensa de las libertades políticas por el mundo. Ya se ve.

Y ya puestos, señora Valenciano, ¿podría explicar las razones para que con este gobierno se haya llegado a la cifra de 8 embajadores "políticos", cosa que no se estilaba antes -para qué existe un cuerpo de funcionarios, los diplomáticos, dedicado a este área de la Administración- y se hayan introducido cambios en la Carrera Diplomática un poco, eh uh, digamos, discutibles?

Y son sólo apuntes del excelso trabajo del MAEC y de Presidencia de gobierno en lo internacional. No deja de sorprender lo mal que la gente del PP explica las decisiones que ellos tomaron en el gobierno (decisiones razonables aunque discutibles) y lo nulos que son a la hora de mostrar los fiascos presentes. Así van.

Bueno por si alguno quiere ver si la señora Valenciano repite lo mismo in person y qué proponen los distintos partidos en asuntos exteriores de cara a las elecciones, hay una convocatoria interesante:





Lamento el retraso en subir esto, porque las primeras conferencias ya han pasado, pero aún hay tiempo para las restantes. Si alguno se pasa que nos comente qué dijeron.

domingo, febrero 10, 2008

Plataforma "De Unax ni una más"

No aprendo. Lo sé. Pero no estaba advertido.

Ayer en medio de grandes dudas fui arrastrado a ver Love in the Time of Cholera (adaptación de la novela de García Márquez); supuesta producción de talla hablada en inglés (decisión rarísima, porque en general los actores, salvo los que tienen el inglés por lengua materna o muchos años trabajando en Estados Unidos y Alicia Borrachero, dicen sus parlamentos con un acento terrible que hace que parezca la cosa comedia ya de entrada) y director con oficio -por decir algo-, Mike Newell. A priori sabía que en ella había canciones de Shakira y que salía Javier Bardem (de moda ahora en Estados Unidos por la película No country for old men), quien por cierto, nunca ha estado peor -horrible interpretación, muy afectada y bañada de tópicos lindantes en lo ridículo, a lo que hay que añadir que su acento era de los que tiran de espaldas-. Dirección digna de oficinista. Guión vano. Abuso de voz en off. Y extraña mezcla de actores españoles, colombianos, una italiana, hispanos USA -Benjamin Bratt, Hector Elizondo y John Leguizamo, que está para los leones- y Liev Schreiber -más perdido que un calamar en sopa de pollo- que recitaban más que interpretaban, sin tener muy claro que decían. Vamos, un castañazo de película, que no se salva por ningún lado.

Lo que no sabía es que salía una de las mayores desgracias que le han ocurrido al cine en mucho tiempo: Unax Ugalde. ¡Mi madre! ¡Qué susto cuando le vi! Otro con un acento tremebundo. Como siempre su interpretación mala -¿alguien recuerda una buena de este zagal?-. El chico, lo reconozco, ha conseguido algo que hace años creía imposible, verbigracia, desplazar a Jorge Sanz del título indiscutible de peor actor de la cinematografía que conozco.

Así que lo dicho, ya no más, me he decidido a fundar y presidir la Plataforma "De Unax ni un más", básicamente destinada a que el cine no deba sufrir otra aparición del supuesto actor -o al menos que yo no tenga que volver a verlo-. Quien esté conmigo que se sume sin pena y tome también la bandera.