martes, diciembre 25, 2007

FELIZ NAVIDAD -y por si acaso-

Llevo varios días sin conexión, en este plan:



Pero hoy la cosa vuelve a funcionar -milagro navideño, supongo-.



Aprovecho para desearos a todos una FELIZ NAVIDAD y, por si ésto de la conexión se "cae" otra vez o no puedo volver a escribir en estos días venideros, PRÓSPERO AÑO 2008.



Brindad, comed y disfrutad... ah, y haced y recibid regalos...

















Los mejores deseos de su seguro servidor allende los mares,
DT



P.S.: Este post ha quedado recargado cual casa decorada para las fiestas con tanta foto de motivos típicos y aún falta una cosa ¿no?



Ahora ya está todo.

sábado, diciembre 08, 2007

Precandidatos a la palestra (2)

Comentaba hace unos meses que los precandidatos a ser candidatos a aspirantes -o algo así- al Despacho Oval estaban dejando algunas muestras de su concepción de política exterior en la revista Foreign Affairs. Los gentiles muchachos siguen en ello y os enlazo con los artículos de John McCain (An Enduring Peace Built on FreedomSecuring America's Future) y ¡sí! la supermegafavorita del equipo médico habitual Hillary Rodham Clinton (Security and Opportunity for the Twenty-first Century).

Sobre la campaña me gustaría ir dejando algunas impresiones más adelante si es posible.
De McCain simplemente diré que aunque tiene menos posibilidades de ganar que Ross Perot el tipo me cae bien; se ha mantenido en sus ideas -por ejemplo, no salir de Iraq hasta que la victoria sea indiscutible e inapelable- a pesar de que no son las más populares ahora. Muy distinto de Hillary que ha dado giros y giros de "sí pero no... no pero sí... quizás... tal vez... no obstante y sin embargo".

Además con McCain hay una deuda pendiente por la jugarreta que le hizo Karl Rove cuando parecía el favorito del Partido Republicano para la candidatura presidencial.

Por cierto, ahora algunas cosas han cambiado desde el antecedente de este post... por ejemplo Fred Thompson ya no es un hombre en la sombra. Mejor así ¿no?

En Doce Doce

He subido -y he enlazado- una entrada del blog de Alejandro Gándara de hace un par de años en Doce Doce (hoy no olvido el enlace). Especialmente recomendado para interesados en historia -y en cómo la maltratan un buen montón de los que se dicen seguidores de Clío-.

Saludos.

jueves, diciembre 06, 2007

Al hilo de Jon Juaristi: de la(s) legitimidad(es) en política

"Llamazares
JON JUARISTI (ABC, Domingo 25 de noviembre de 2007)

PASÓ Llamazares por la grillera catódica, también llamada 59´ en honor a la brevedad, y no defraudó. Intentó parecer un revolucionario de manual, lo que ya no se lleva ni en Bielorrusia. Aun consciente del truco, disfruté de un viaje al pasado, hasta las vísperas de la Caída del Muro por lo menos, muy de agradecer en estos tiempos confusos y
delicuescentes. Duró poco, eso es lo malo. Me habría quedado viendo la tele toda
la noche.

Atacó primero una señora del PSOE o de cercanías, muy preocupada por los enanos que le crecen a Izquierda Unida. Le instó a desoír los cantos de sirena que reclaman mayor distancia de Rodríguez, recordándole, de paso, que en 1996 la tenaza de los comunistas recalcitrantes y la derecha había dado el gobierno a Aznar. Qué finos, los zapateristas, y cómo se las pintan para mencionar la soga en casa del ahorcado. Don Gaspar, a quien le tocó romper en Asturias con los socialistas un año antes, adelantándose a Anguita en lo de ponérselo al PP a huevo, hizo como si no se enterara y divagó un rato en plan paulino, asegurando que ya no hay rojos ni verdes, sino sólo hermanos y hermanas bajo las siglas de Izquierda Unida. Pero la dama aguantó sin pestañear y no le permitió el escaqueo. Al fin, Llamazares tuvo que definirse, y lo hizo como si sintiera en el cogote el aliento de su memoria histórica ovetense. Prometió que, si de él dependiera, el PP nunca volvería a gobernar. No es que uno esperara algo distinto del personaje, pero me dio un poquito de vergüenza ajena (Anguita habría estado más digno, sin duda).

Por otra parte, comprendo a Llamazares. El chico ha llegado tarde a la Historia, cuando ya no hay utopía ni socialismo con rostro humano ni nada de nada. Sólo quedan socialistas con mucho rostro y, desde luego, la televisión, donde hay que decir lo que se te ocurra en menos de un minuto. Llamazares recordaba vagamente que Moratinos había empleado treinta segundos en acusar a Aznar de apoyar el golpe contra Chávez en Venezuela. La marca podía batirse. A un quiebro de Fernando Fernández, respondió, en veinticinco, que el régimen de Castro no es una dictadura porque los cubanos tienen muchísimos derechos sociales, más que aquí, mejor escuela y mejor asistencia médica, y, en otros veinticinco, que Chávez no es un dictador porque ha ganado varias elecciones. Algo muy parecido a lo que le dijo Rodríguez a Chávez de Aznar en Santiago de Chile (mensaje tácito: Aznar, Hugo, es como tú y como yo; o sea, que no te desmiento) y a lo que Chávez replicó, el día siguiente, que también Hitler ganó elecciones. De qué te asombras: incluso Chávez ganó elecciones, como dice Llamazares, pero, al contrario que éste, el golpista venezolano tiene muy claro que la relación de la democracia con las elecciones no es esencial. Las elecciones son una condición necesaria pero no suficiente de la democracia. Quien nunca ha ganado elecciones, lo que se dice elecciones democráticas, es Fidel Castro, pero los cubanos tienen derechos sociales a porrillo. Los homosexuales, todavía no, es verdad, pero van a tenerlos pronto, porque, según asegura Llamazares, la hija de Raúl Castro ha tomado cartas en el asunto. Quedó claro que, para Llamazares (como para Rodríguez, pero no para Chávez), la democracia consiste en ganar elecciones. O, en su defecto, en Educación y Medicina para todos.

Remató Llamazares la faena con una encendida defensa de Ezker Batua, la hijuela vasca de Izquierda Unida, que, aunque apoya el proyecto político de Ibarreche, hace cosas interesantes en vivienda y además tiende puentes con el nacionalismo vasco. No dijo desde dónde ni para qué, pero no hacía falta. A esas alturas, sobraba incluso la acerada pregunta de Germán Yanke, porque el panorama es sencillamente desolador. La izquierda española, a años luz de las terceras vías europeas, se está aislando en un dialecto de delirantes. Urge devolverla a la realidad. Necesita el batacazo electoral y una cura de sueño."




Las negritas en el texto son mías. De ese resaltado quiero partir para hablar de cosas obvias, pero no siempre tenidas en cuenta.

De antemano vaya, no soy fan de Llamazares, muy al contrario me parece uno de los políticos más paupérrimos del orbe, admirador de sátrapas y dictadores y, por lo que demuestran la mayoría de sus declaraciones un hombre que no es frecuentemente iluminado por la intuición o el conocimiento; lo dicho, no soy un fan. Aclaro por si alguien no lo había notado hasta la fecha.

Que la democracia no se limita a la celebración periódica de las elecciones es una obviedad -de esas que no viene mal recordar de vez en cuando-, como también lo es decir que las urnas son una fuente de legitimidad -concepto que da para mucho- pero no la única. Esta segunda obviedad es menos comentada. Si Llamazares sabe de esto de las legitimidades lo calla cual bellaco; si no lo sabe, pues otra muesca más en el revólver del hombre que piensa que el sistema comunista de Europa del Este funcionaba, que no debió ser enterrado entre 1989 y 1991 y que con algunos ajustes podría haber seguido adelante (tal cual lo dijo, sin cambiar el gesto, en los días posteriores a la muerte de Yeltsin en Los desayunos de TVE). En este caso para el izquierdaunidista de turno, muy preocupado en todo momento y lugar por los represaliados del franquismo y Abu Ghraib, lo de los millones de muertos es una sombrita insignificante para su "sensibilidad política" -eufemismo barato y cursilón-, porque tiene claro que, lo trascendente en política, es lo radicalmente de Izquierdas que se diga un gobierno y no los actos. Que visto así las bondades del sistema del padrecito Stalin, sus adlateres y sus émulos do quiera que broten son evidentes.

Por resumirle la cosa a Gaspar hay un principio de doble legitimidad en la política. Una legitimidad de origen y otra de ejercicio.

La legitimidad de origen es la que dan las urnas como expresión de la voluntad popular -los simulacros electorales con partido único y engendros semejantes no cuentan para este asunto- y hay legitimidad de ejercicio que es la que se demuestra a diario, respetando las reglas del juego, respetando -o impulsando allá donde es necesaria- la separación de poderes, aceptando las críticas como parte del oficio del político, no aprovechando el paso por el Poder para propio beneficio -ya sea buscando la perpetuación o estimulando la cuenta corriente propia a costa del sufrido Erario y de corrupciones varias-, no cayendo en el sectarismo desvergonzado y otras cosas así; cosas esenciales que demuestran el verdadero respeto a la Democracia, más allá de la palabrería y las poses impostadas.

No siempre se tienen las dos legitimidades: Hitler tenía legitimidad de origen, claro, ganó unas elecciones, pero el ejercicio de su delirio le desposeyo de todo vestigio de humanidad -a él y a los que le siguieron-; Adolfo Suárez, el Rey y el sistema español de 1975 no tenían una gran legitimidad originaria, pero por la vía de las obras fueron ganándosela y en 1978, nueva Constitución mediante, construyeron su doble legitimidad de manera indiscutible.

Aznar tuvo las dos legitimidades. Diga lo que diga la izquierda que representa Llamazares.

Chávez tiene una innegable legitimidad de origen, ¿y legitimidad de ejercicio? Debate abierto y a la orden del día.

Como apunta Juaristi, Fidel Castro no tiene legitimidad ni de origen ni de ejercicio. Está claro. Como el agua. Que además, es cuestión ésta que nunca preocupó al octogenario tirano, cuya única preocupación sincera es la de mantenerse en el Poder.

Llamazares admira a Castro, gusta del ideario de Chávez y reniega de Aznar. Demuestra con ello que lo que le gusta es la ideología -de izquierdas, "progresista", por supuesto-, sea cual sea el entorno en que se dé -democracia o dictadura, qué más da- y no el sistema democrático en sí.

O sea, Sr. Llamazares usted de demócrata no tiene ni un pelo de la barba. Sus palabras y sus gustos lo demuestran.

martes, diciembre 04, 2007

La blogosfera es feliz: Miguel Ángel Moratinos ya está aquí

La Web se anima al recibir el Blog de Miguel Ángel Moratinos -y de algunos asistentes del MAEC, supongo-...

Por cierto ¿soy el único que echa de menos entre los enlaces institucionales del blog el del ministerio que dirige el Señor Moratinos? ¿No? Detalle.

De momento poco de interés... La evaluación sobre la XVII Cumbre Iberoamericana -sí, la de Santiago de Chile- es algo fuera del tiempo y del espacio; pero el MAEC es así.

En otra entrada del blog ministerial, Darío Valcárcel está generoso en el elogio, como suele desde hace un tiempo en sus columnas el ABC. Aquel que lea al analista con alguna frecuencia podría llegar a pensar que Bernardino León es Metternich y el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ilumina el horizonte por su preclaro saber hacer; sintiéndolo mucho, no cuela.