viernes, junio 22, 2007

Una declaración escandalosa: me gusta Rajoy

Empiezo discupando la larga ausencia y advirtiendo que mi blog debería pasar a llamarse "blog de cosas desactualizadas", pero ¿realmente importa?.


A pesar de todo lo que escribí en mi último post, debo reconocer que me gusta el estilo de entender la política de Rajoy. No es una figura arrolladora e impesionante -en plan Sarkozy o Blair- pero sus formas me suelen agradar. Siempre he pensado así y pude refrendar esas sensaciones tras ver, como buen montón de ciudadanos, el programa de Tengo una pregunta para usted Sr. Rajoy que emitió RTVE el pasado día 19 de abril. Tengo que decir que siento no haber podido ver aún el programa emitido anteriormente que tuvo como invitado al presidente de gobierno (¿algún alma caritativa lo tiene y me lo puede enviar o sabe de algún sitio en Internet donde pueda verlo? Les quedaría cumplido y agradecido).

Volviendo a Rajoy, lo que vi me gustó. Allí apareció el Mariano Rajoy, claro y tranquilo, firme en sus convicciones y dispuesto a decir cosas claras, sin ser complaciente y, al mismo tiempo, sin ser agresivo ni crispante -mal que le pese a tantos portavoces de las izquierdas patrias y medios de comunicación afines- en sus manifestaciones o en sus modos.

Ese día el líder de la oposición pudo hablar de todo un poco –al comenzar me temí que aquello iba a ser un monográfico sobre los tópicos más al uso, que si 11-M, que si crispación, que si… pero pronto las preguntas derivaron hacia otros asuntos de más cotidianos y que suelen quedar fuera de la pelea política de todos los días- y respondió con claridad y sentido común; Rajoy no es grandilocuente ni intenta aparentar que es un político intelectualoide y dio lo mejor cuando las preguntas eran más agresivas y quienes las formulaban tenían una actitud más arisca-la gente debería darse cuenta de que aquel que pregunta “contra” el invitado y con gesto de “di lo que quieras, que a mi no me vas a convencer” en realidad ayuda a mejorar la imagen del interpelado... en fin, cada cual sabrá lo que hace -.

Quizá el defecto más llamativo de Rajoy, desde mi punto de vista, es su liderazgo "suave", que lleva a que en muchas ocasiones no hable del Partido Popular y utilice expresiones como “yo pienso esto”, “yo creo aquello” que no están mal pero que cuando se abusa de ellas parece que Rajoy habla sólo en su nombre y no en el del PP, lo que da pie a todos aquellos que piensan que no manda y que sólo sigue los dictados de otros. Él debería dejar claro más a menudo que su voz es la más autorizada y que su opinión prima sobre las de los demás. Que para eso los partidos políticos son estructuras jerárquicas.

Los puntos fuertes del candidato a presidente quedaron más que claros; a ver si e enteran en la calle Génova de cuáles son, los potencian y los aprovechan, porque si continúan empeñados en lo que están empeñados “no se comen un colín”.

Supongo que no sucederá, por aquello de las audiencias, pero un encuentro de este tipo con los ciudadanos de Gaspar Llamazares me mueve mucho a la curiosidad.

3 comentarios:

rebuznosymiserias dijo...

Pues yo mo la encuentro nada escandalosa. A mí tambièn me gusta Rajoy.
¡Ni que tuviéramos que discukparnos!

rebuznosymiserias dijo...

Ups. perdón por las erratas, escribo desde el portátil, que es muy chiquitín

Dick Turpin dijo...

No me disculpo ni mucho menos, pero cuando lo escribí parecía que Rajoy no le gustaba a nadie. Incluso su propia hueste estaba haciendo cosas raras que apuntaban más a agujerear la espalda del gallego que a guardarla. No sé si la cosa ha cambiado mucho. No sé si es escandalosa esa es mi declaración.

Saludos,
DT