lunes, enero 15, 2007

¿En qué mundo vive?

El general David Richards, al mando del contingente de la ISAF en Afganistán, fue entrevistado por Mikel Ayestarán (ABC, 12/12/06). De sus declaraciones queda la idea de que las tropas bajo su mando están ganando aunque la percepción extendida en nuestros países es que los Talibanes se han reorganizado y recuperan terreno.

¿Cuántas veces hemos visto a los responsables de lo qué sea decir "nuestra labor es buena pero no logramos transmitirlo a la opinión pública", "el problema es de comunicación" y cosas así?

Ya tantas que suena a frase hecha, a escurrir el bulto y, en fin, a topicazo. Creer que una vez alcanzado un objetivo, la "gesta" será conocido en los cinco continentes por el arte de birlibirloque es muy ingenuo. Demasiado.

¿No saben esos responsables que vivimos en una "sociedad de la información" en que tanto importa hacer como contar? ¿Para qué sirven los departamentos de "relaciones con los medios" existentes en todas las grandes organizaciones que en el mundo son? ¿Dónde se esconden los licenciados y/o expertos en todo tipo de disciplinas de la comunicación y del periodismo? ¿De vacaciones? ¿Son todos incapaces o saboteadores? Cuesta creerlo.

Y soy perfectamente consciente de que terrorismo y dictaduras son en esencia propaganda, de igual modo que sé que hay medios de comunicación maleados que quieren contemporizar, que prefieren bajar los brazos o que, simplemente, padecen de pura simpatía por el diablo -razones para justificarse ya han encontrado ellos miles-. Pero no nos pilla de nuevas ¿no?

Por ejemplo, tanto en la National Security Strategy de 2002 (pdf) como en la 2006 (pdf) el Departamento de Estado se apunta que la victoria en la lucha contra el terrorismo pasaba, además de por el componente de seguridad obvio, por la victoria ideológica, por demostrar los beneficios de las sociedades abiertas y de la vigencia de los derechos humanos para todos, en definitiva, por aprovechar el "poder blando" (concepto acuñado por Joseph S. Nye Jr. que Donald Rumsfeld, a. k. a. "Rumstud", consideraba irrelevante) y usar la Diplomacia Pública para desmontar el posible atractivo del islamofascismo.

¿Estamos ganando esa batalla por "los corazones y las mentes"? De hecho, ¿estamos librando esa batalla? ¿Sí o no?

Toca decirle al General Richards, al Maestro Armero o a quien sea que se pongan las pilas ya. Es urgente.

5 comentarios:

Odalric dijo...

Es fundamental revertir la visión que existe en el mundo y particularmente en Europa, de la imagen tan estereotipada que existe de los EEUU. De hecho, diría que España es un caso paradigmatico (por no decir absurdo) de anti-americanismo radical. No importa que la misma persona que disfruta de los valores occidentales de libertad y progreso, que disfruta de la cultura americana (cine, música, literatura, etc) sea capaz de sostener una visión hiper negativa de los EEUU.
Se escudan en los trillados argumentos de costumbre (imperialismo, imbecilismo, capitalismo, etc) y nunca jamás hablaron así de la antigua URSS o por ejemplo hablan de Fidel Castro como el "comandante", el "dirigente cubano" o cualquier cosa menos como de dictador.
Las contradicciones, la hipocresía o quizás simplemente la ingenuidad perpetúan el eterno cliché.
Los ataques tan desproporcionados de la progresía europea hacia los EEUU provocan que tengamos que contrarrestarlos bajo pena a veces de parecer que excusamos los múltiples errores de sus gobiernos, que como cualquier gobierno los tiene.
Pero lo peor de todo es que esa "exigencia" hacia los EEUU se acaba precisamente ahí. Esa contundencia no se ejerce hacia las dictaduras, el integrismo islámico o cualquier aspecto totalitario que pueda existir.
La hipocresía en su proporción más injusta (y absurda).

Dick Turpin dijo...

Henry Kissinger en un artículo aparecido hace un par de años, quizás, en el ABC incidía en que era muy difícl conseguir la colaboración Europa y EE.UU. en los asuntos globales porque las percepciones mutuas estaban muy deterioradas. y esas percecpiones tendían a separarse tanto en la comprensión del otro como en la identificación de amenazas.
Por ejemplo entre los europeos crece la idea de que EE.UU. es la amenaza mayor para la paz, etc. (si tengo tiempo buscaré el artículo aunque no prometo nada).

Es algo similar alo que planteaba Robert Kagan en Poder y debilidad...

es fundamental intentar vencer los prejuicios y el antinorteamericanismo es un prejuicio poderoso y, lo que es peor, rentable -Zapatero, Schroeder y Chirac nos lo han enseñado-

EN esto ALGUNOS neocons "made in EE.UU." tampoco han ayudado por excesos de soberbia y ninguneo a otros países...

En todas partes cuecen habas, no sólo están los problemas a este lado del atlántico... pero es importante que nuestras sociedades escépticas y blanditas entiendan las cosas correctamente, no movidas por prejuicios insensatos.

Un saludo,
DT

Odalric dijo...

Lo de que EEUU es el país que amenaza más la paz mundial era el resultado de una encuesta mundial. Por supuesto, España encabezaba los % de mayor rechazo y temor.

En una conversación con amigos, estos sostenían la lógica de ese resultado de la forma más vehemente posible. Supuestamente apoyaban sus afirmaciones con supuestos datos que resultaban ser inciertos. Pero no importaba (deduje) pq el problema no es de razón, sino de prejuicios.

El relato que nos llega a España de los EEUU solo es visible si sirve para subrayar lo que uno ya piensa. Si lo que nos llega son datos positivos, simplemente se observan con la naturalidad que da que son cuestiones ya universales y por lo tanto no exclusivas de los EEUU (música, cine, literatura, etc).

Los neo-con es la nueva excusa para los viejos prejuicios.

http://odalric.blogspot.com/

Odalric dijo...

Repasando el mensaje, me doy cuenta que parece que no reconozco las carencias y errores de los EEUU, neo-cons incluidos.

Ni mucho menos. Me considero muy crítico, pero como las críticas habituales acostumbran a ser tan desproporcionadas, supongo que la defensa puede parecerlo también.

Dick Turpin dijo...

Hola Odalric

Se entiende bien tu comentario y en el fondo, da igual, el que quiera creer que eres un "vasallo del Imperio", lo creerá aunque sea falso y digas tú lo que digas. A muchos les resulta muy cómodo etiquetar sin pararse a mirar con atención.

Una de las cosas más sorprendentes de los críticos con EE.UU. es que para justificar su posición siempre empiezan diciendo algo del estilo "No me entiendas mal, EE.UU., qué gran país, lo admiro muchísimo y por eso me preocupa tanto lo que está haciendo Bush...".

Lo malo de tener memoria es que puedes recordar a esa misma gente diciendo lo mismo cuando el presidente era Clinton -que si bajo una apariencia de hombre tranquilo y blablabla estaba vendido al as multinacionales-, o por George Bush padre -que era un halcón- o Reagan -of course-... y si hubieran vivido lo suficiente podrían decirlo hasta de George Washington...

Los mismos que criticaron a la administración Bush por Iraq, habían criticado antes la actuación en Afganistán -aunque allí el casus belli es absolutamente legítimo y la intervención estadounidense primero y de la OTAN era deseable- y, aún antes, eran los mismos que criticaban a EE.UU., ojo, que no a la ONU ni la comunidad internacional, por no hacer nada con el régimen talibán -que si la situación de la mujer, que si los Budas, que si...-. ¿Coherencia? Ninguna, claro. ¿Rigor? No está en el libro de estilo.

Como señalas con mucho tino la cuestión es de prejuicios y de desconocimiento. Por eso admiro a Gregorio Luri y Juan Pedro Quiñonero que se preocupan por conocer y no dejarse arrastrar por la corriente.

Lamentablemente ellos son rara avis y es muy fácil caer bajo el influjo de 24 horas al día de martilleo constante sobre la maldad de Estados Unidos, sus gobernantes y las multinacionales y, en fin, un totum revolutum indigesto muy del gusto de los fans de la conspiranoia.

Saludos,
DT