martes, octubre 17, 2006

El nuevo papel de Irán en Oriente Medio

Empiezo a cumplir lo prometido.



Ésta fue la convocatoria que realizó el Real Instituto Elcano y, qué demonios, era una oportunidad incomparable -topicazo al canto, sí señor- de escuchar en directo las declaraciones de un representante de alto nivel del gobierno iraní. Acto idóneo para comprobar si las cosas que leemos, oímos y vemos en periódicos, radios y televisiones son ciertas o son ejemplo de información sesgada y descontextualizada.

Antes de pasar a más os presento al orador:



Su Excelencia Dr. Manuchehr Mohammadi
Viceministro de Asuntos Exteriores para Educación e Investigación.

A la cita faltó el Sr. Suárez Pertierra y su lugar lo ocupó Gil Carlos Rodríguez Iglesias, director del RIE.

Las formas, muy típicas de estos actos, tono suave, parsimonioso y correcto. El Sr. Mohammadi lucía un aspecto muy típico de dirigente iraní, por decirlo para que todos nos entendamos, camisa sin corbata, chaleco, aire severo.

Presentación del Sr. Dezcallar con mucho jabón, invocaciones al diálogo, a la necesidad de comprensión mutua, destacando el potencial iraní como elemento de estabilidad en Oriente Medio -jaja- e insistiendo en las ventajas que una sincera cooperación puede reportarnos a todos. Aunque, puntualizó, asuntos hay que requieren intensas negociaciones –por ejemplo el programa nuclear- para construir esas bases sólidas de entendimiento.

Sobre el contenido de la conferencia, pronunciada efectivamente en correcto inglés, dejo que vosotros saquéis conclusiones. Os adjunto el texto.

Sólo un par de apuntes:

- De antemano digo que buena parte de lo que expuso el Viceministro me parece comprensible; él es representante de un Estado que tiene unos determinados intereses y su deber es defenderlos. Es normal. Ahora, hay cosas que aún así no son sostenibles. Ni siquiera presentables.

- Casi habla más de Israel que de Irán. Curioso ¿no?

Ah, entre otras cosas, hubo tiempo para destacar las relaciones singularmente buenas entre España e Irán (viniendo a decir algo así como que España es el amigo más querido de Irán entre los países occidentales).

La exposición fue razonable en su duración, dejando tiempo suficiente para un interesante turno de preguntas. Sin duda, ahí estuvo la parte jugosa del evento.

Os enlazo a una reseña de la conferencia que reproduce literalmente algunas de las cuestiones formuladas por los asistentes y parte de las respuestas ofrecidas por el protagonista Dr. Manuchehr Mohammadi; pero no lo recoge todo y lo que no recoge importa. Al menos a mi.

Mi breve sumario de “otras” afirmaciones destacables durante el acto (las citas son aproximadas y no literales):

- Los Estados Unidos y la OTAN deberían abandonar Afganistán porque no conocen la realidad del país y sólo crean más caos e inseguridad con su presencia. Los Talibanes fueron "creados" por los extranjeros, que continúan insistiendo en su intervencionismo. Las respuestas para Afganistán deben surgir de soluciones locales. ¿Tiene noticias el Viceministro de lo que pasó en Afganistán con Al-Qaida? ¿Está enterado de que hubo un atentado contra las Torres Gemelas un día 11 de Septiembre?


- A la pregunta de si dejarán de apoyar militarmente a Hizboláh en el Líbano, gran sorpresa, no sólo no negó tal ayuda, sino que en tono duro el Viceministro dijo "¿por qué nos preguntan a nosotros eso y no preguntan quién apoya a Israel?". Es más, afirmó que Irán apoyará a todos los movimientos que haya contra la ocupación israelí. En esta línea, -como recoge la reseña del encuentro que os he puesto más arriba-, sostuvo algo así cómo: ¿de qué le sirve a Israel tener 200 bombas atómicas contra los creyentes? Evidentemente, el Sr. Mohammadi tiene razón en una cosa: no existe efecto disuasorio contra los grupos terroristas, pero ¿contra los Estados?


- El embajador iraní en Madrid, que estaba entre el público, aprovechó para agradecer a la prensa española la preocupación humanitaria que había demostrado durante la crisis del Líbano, que, sin duda, había sido importante a la hora de acelerar el fin de las hostilidades. ¿Por qué no me extraña?


- Pero lo más preocupante fue la insistencia obstinada del Viceministro al afirmar que hay que promover un debate científico riguroso y sin prejuicios acerca de la existencia del Holocausto, que Irán ni lo afirma ni lo niega, pero considera que no está demostrado como hecho histórico y es necesario impulsar el debate entre los negacionistas y los afirmacionistas. Aunque su gobierno sabe de las dificultades de esa iniciativa por la censura a la que son sometidos los que niegan el Holocausto. ¿Es esa una curiosidad del gobierno iraní inocente y meramente de interés científico? Pues no, claro. Hay una intencionalidad política. Según el discurso allí expuesto, una de las consecuencias del Holocausto ha sido la creación del Estado de Israel y, ¿por qué tienen los palestinos y ellos que "pagar el precio" del Holocausto con la presencia israelí en la región? En esta línea, se deduce que si las conclusiones científicas fueran que no ha habido Holocausto –o que ha sido magnificado maliciosamente, como se dejó entrever por el conferenciante- ¿por qué existe Israel? De todas maneras la conclusión para rematar el razonamiento del orador fue que, de cualquier modo, su existencia es un precio excesivo para los países de Oriente Medio, sin importar la existencia del Holocausto. Será cuestión de hacer una colecta para comprar unos libros y enviarlos para que iluminen al gobierno iraní sobre el Holocausto causado por los nazis ¿no?


- Uno de los asistentes tomó la palabra para resaltar lo difícil que es demostrar confianza mutua al tiempo que escuchamos declaraciones sobre borrar Israel del mapa. La respuesta fue que dichas palabras han sido malinterpretadas e interesadamente manejadas “por la prensa sionista”; lo que el presidente de la República Islámica de Irán quiso decir es que hay que borrar las fronteras de los mapas y en lugar de dos estados -Israel y Palestina- debe existir sólo uno donde toda la población -musulmana, judía y católica- viva junta.

Resultó curioso ver cómo, cuando el Viceministro iraní realizaba sus afirmaciones más “provocativas”, por no decir descabelladas, el Sr. Dezcallar y el director del Real Instituto intervenían rápidamente para aclarar que la posición española –y de la Comunidad Internacional- en la cuestión de Israel-Palestina es la de los dos Estados que conviven, que evidentemente consideran el Holocausto un hecho probado, etc. Marcando las distancias.

A pesar de estos detallitos nimios, las conclusiones de los organizadores fueron más tópicos del tipo, “como ha quedado demostrado hay una gran relación entre nuestros países pero hay puntos sobre los que debemos negociar aún mucho”. Mola ¿eh?

Una vez concluido todo, la camisa no me llegaba al cuello y pensé "si dirigentes así participan en la Alianza de Civilizaciones -heredera del Diálogo de Civilizaciones impulsado por Irán- (pdf del ¿proyecto? ¿propuesta? del MAEC) vamos dados".

2 comentarios:

Spanish diplomat dijo...

PUes eso es lo que hay...
Efectivamente, lo que se oyó en la conferencia, por lo que cuentas, no es más que reflejo de la actitud general que predomina con la actual dirección del Ministerio. Parece como si se acepta tal cual lo que hay en Oriente Medio y no se valorase (en apariencia) a los regímenes. En realidad, lo que se está llevando a cabo de hecho es una política, análoga a la tradicional francesa, de congraciarse con todos y, de hecho, más con los más problemáticos que con los más convencionales.
Los intereses españoles presentes o futuros en Irán no justifican, a mi juicio, semejante condescendencia con Teherán. La importancia del país en su región está muy bien, pero no es el único actor.
Y, además, no puede negarse ni sus pretensiones hegemónicas, ni sus aspiraciones ofensivas ni su apoyo a movimientos chiítas sobre todo, pero no únicamente, agresivos se dan por la zona.

Dick Turpin dijo...

Hola Spanish Diplomat, gracias por escribir.

Tienes razón, es lo que hay.

No sé si es por miedo o por creernos más listos que nadie y pensar que podemos jugar con ellos sin pillarnos los dedos o que si nos congraciamos nos dejarán tranquilos o por defender unos intereses algo estrechos de miras, o por jugar a ser una Francia "B", como bien apuntas,... no sé; además está ese inmenso gusto que parte de la cúpula ministerial y presidencial siente cada vez que le da en la nariz a EE.UU. Así que estamos en todos lados -desde las Cumbres de NOAL hasta lo que se tercíe- en pro del buen rollismo ñoño.

Es lo que hay pero que poco me gusta.

Un saludo,
DT