lunes, octubre 16, 2006

Acuerdos y desacuerdos



Rara vez ocurre, pero estoy de acuerdo con unas declaraciones de nuestro Ministro de Exteriores. Hace algo menos de un mes, durante su visita a Nueva York, Miguel Ángel Moratinos apoyó la necesidad de reforma de la ONU.

Me alegra coincidir con nuestro gobierno y poder darle la razón. La Organización se tiene que adaptar a los nuevos tiempos -resumido para los que no se han enterado aún que en España son legión: la Guerra Fría concluyo y el bloque comunista perdió; luego vino la Globalización y el 11 de Septiembre de 2001 y más cosas- y dotarse de capacidades acordes a los retos actuales.

Para sorpresa de algunos, no es la primera vez que me pasa, también coincidí con el Ministro en la necesidad de reformar el servicio diplomático español. Lo necesitamos. Mucho y cuanto antes. Luego me entero de cómo es el proyecto para la reforma, me echo a temblar y se acaba el acuerdo con el Ministro.

Me temo que algo parecido puede pasar con la idea de Reforma de Naciones Unidas que puedan tener el Ministerio de Exteriores. El tiempo dirá. Mi voto de confianza para el sustituto de Kofi Annan en la Secretaría General. Tarea tiene.



Puestos a proponer una vía de reforma se podría hacer una especie de "carné por puntos". Me explico; cada país podría proponer y participar en las reuniones y deliberaciones de los proyectos de la Organización en la medida en que tuviese aportaciones relevantes que realizar. Por ejemplo, Cuba nunca podría dirigir la Comisión de Prensa, ni Libia la de Derechos Humanos, ni otros dislates por el estilo. Si no respetan esos principios en su territorio parece lógico concluir que no tienen nada que aportar/enseñar a los demás. Sólo países que cumpliesen en cada materia podrían dirigir y ser miembros de cada comisión.

Por otra parte, en el órgano plenario, la Asamblea General, el voto se podría ponderar de acuerdo a criterios diversos. Una mejora de las condiciones de un país aumentaría su importancia en las Naciones Unidas y con ello su capacidad de participación y maniobra.

¿Cómo determinar qué países pueden intervenir en qué grupos de trabajo? Fácil. Tomando los índices que la ONU y otras organizaciones internacionales usan para medir el desarrollo, el respeto a las libertades, etc. (por ejemplo el Índice de Desarrollo Humano). En fin, simplemente es un esbozo de idea, "los puntos ONU".

Y para terminar, cambio de asunto con dos notas pasadas que he visto escasamente reseñadas en los medios de "progreso" y en la prensa en general:

1º- Moratinos admite que España podría haber sido escala de vuelos de la CIA

Supongo que a los que gritan y lucen pancartas en favor de Derechos Humanos y contra la política de Estados Unidos ahora ya no les importa ¿no? Todos calladitos ¿verdad? Realmente encomiables, sí señor, y para nada sectarios.

2º- Amnistía Internacional pide que se investiguen los crímenes de guerra de Hizbolá. Por supuesto, todos han puesto la mirada en una de las partes pero no en la otra.

Vamos, asimetría informativa de la buena.

2 comentarios:

Whitard dijo...

Estoy de acuerdo. No puede ser que en base a un supuesto igualitarismo se equiparen los derechos de todos los países sin que estos tengan que dar cuenta de las salvajadas internas que cometen. Pero la ONU es un dinosaurio burocrático y se mueve a cámara lenta, ¿cuánto tiempo más se demorará la reforma?

A propósito de la ONU, hoy se han elegido a los nuevos miembros temporales del Consejo de Seguridad y -como se preveía- la única candidatura que no se resolvió fue la del candidato de América. De momento Guatemala saca ventaja a Venezuela. Es curioso que tras una gira petro-diplomática bien extensa (Cuba, Bielorusia, Rusia, China, Corea...), Chávez recoja un fruto tan pobre en Naciones Unidas. Creo que es un buen síntoma que Gobiernos que difieren mucho en otros temas de importancia (sin ir más lejos, España y EEUU) se pongan de acuerdo para expulsar a estos engendros de las instituciones supranacionales de importancia.

Puede que sea un espejismo, que en la próxima votación salga elegida Venezuela o que Cuba vuelva a presidir y manchar el nombre de alguna otra institución respetable, pero creo que si la ONU es capaz de destronar a figurines como Chavez saldrá muy reforzada.

En cuanto a los vuelos de la CIA, me parece obsceno el apagón mediático y político. En otras circunstancias, la respuesta habría sido muy diferente

Dick Turpin dijo...

Hola Whitard,

cómo va.

Una de las razones por las que le doy un voto de confianza al nuevo secretario general es porque no sale de la burocracia de la organización, de donde provenía Kofi Annan; o sea que no tiene "amigos" ni "favores" que pagar en la ONU. Es posible que eso juegue a su favor a la hora de emprender las reformas necesarias. Esperemos.

Chávez quiere el sillón del Consejo de Seguridad para poder hacer más patochadas como la de su discurso en la Asamblea general -libro de Chomsky y el Diablo, etc.-pero si no logra entrar se buscará otra manera de montar sus numeritos, entonces dirá que la ONU es un títere de Estados Unidos y seguirá a lo suyo.

Evidentemente los que respetan a las NN.UU. -o quieren que sean una organización respetable- no pueden permitir que sea el escenario de la autopromoción de personajes así.

Pero la influencia de Chávez en Latinoamérica parece que crece y no promete nada bueno. Veremos -y veremos qué hace nuestra diplomacia-